La loma
Suelos altos y bien drenados donde concentramos la agricultura. Trigo, maíz y girasol se turnan con vicia y avena como cultivos de servicio.
34°15′ S — 59°28′ O · PARTIDO DE SAN ANTONIO DE ARECO
Cuatro generaciones criando hacienda sobre pasturas naturales y sembrando cereales en rotación, donde la llanura se junta con el cielo.
Todo empezó con un remate. En el invierno de 1923, Bautista Zárraga —hijo de inmigrantes vascos que habían llegado a Areco sin más capital que un oficio de alambradores— compró en subasta pública las primeras trescientas hectáreas de lo que hoy es Pampa Dorada. Pagó parte en efectivo y parte con la promesa de dos cosechas de lino. Cumplió las dos.
Su hija Elena fue la primera en entender que el campo no era solamente trabajo: era criterio. En los años sesenta cambió el rodeo criollo por Hereford, plantó la arboleda que hoy da sombra al casco y llevó un cuaderno de lluvias que seguimos consultando cuando el clima nos desconcierta.
La tercera generación trajo la agronomía; la cuarta, los sensores de humedad, las caravanas electrónicas y la certificación orgánica. Pero hay algo que no cambió en cien años: acá las decisiones se toman a caballo, mirando el pasto, y se discuten en la mesa larga de la cocina.
Bautista compra las primeras 300 hectáreas en remate público.
Elena introduce el rodeo Hereford y planta la arboleda del casco.
Comienza la rotación agrícola-ganadera planificada por ambientes.
Certificación orgánica de los lotes agrícolas y trazabilidad total del rodeo.
Dos mil cuatrocientas hectáreas sobre la cuenca del río Areco, divididas en cuarenta y dos potreros que rotan entre pastoreo, verdeos y agricultura. Nada está quieto: el plano de la estancia se redibuja cada estación.
Suelos altos y bien drenados donde concentramos la agricultura. Trigo, maíz y girasol se turnan con vicia y avena como cultivos de servicio.
El corazón ganadero: pasturas polifíticas de festuca, cebadilla y tréboles donde el rodeo pasa la mayor parte del año en pastoreo rotativo.
Pastizal natural y cañadas que dejamos casi intactos. Es refugio de fauna, esponja en las crecidas y reserva forrajera en los años secos.
SIEMBRA JUN–JUL · COSECHA DIC
Variedades de calidad panadera elegidas por fuerza de gluten, no por rinde. Buena parte va a molinos que hacen harina de identidad preservada: saben de qué lote salió cada bolsa.
SIEMBRA SEP–OCT · COSECHA MAR
Sembrado a baja densidad sobre antecesor de vicia, que fija el nitrógeno que el maíz necesita. El rastrojo queda en superficie alimentando el suelo del año siguiente.
SIEMBRA OCT · COSECHA FEB
El cultivo que pinta la loma de amarillo en diciembre. Alto oleico, destinado a aceiteras que pagan la diferencia por un grano limpio y trazable.
CULTIVOS DE SERVICIO · TODO EL AÑO
No se cosechan: trabajan. Cubren el suelo entre cultivos, cortan el ciclo de malezas, alojan insectos benéficos y, cuando hace falta, se pastorean.
Criamos Hereford y Angus sobre pastura, del destete a la terminación, sin corral y sin apuro. Un animal que camina, elige qué comer y vive sin estrés da una carne que no necesita explicación: se nota en el color, en la grasa amarilla de pasto y en el sabor.
Cada animal lleva caravana electrónica desde el destete. Sabemos en qué potrero estuvo cada semana de su vida, qué comió y cuánto ganó de peso. Esa trazabilidad no es un trámite: es la firma de la casa.
Sostenible no es un adjetivo que le pusimos al campo: es la única manera de que el campo dure otras cuatro generaciones. Medimos, comparamos y corregimos.
Siembra directa desde 1994, cultivos de servicio y bosteo del rodeo sobre los lotes agrícolas. La materia orgánica subió del 2,9 % al 4,1 % en dos décadas de mediciones propias.
Bebederos alejados de las cañadas, franjas de amortiguación sin intervención y monitoreo de napas en seis freatímetros distribuidos por la estancia.
Los molinos históricos siguen bombeando agua y los paneles solares alimentan boyeros, sensores y la casa de los puesteros. El gasoil queda para la cosechadora.
Lo que la hacienda no come, lo incorpora el suelo; lo que el suelo produce de más, vuelve como forraje. Compramos afuera lo mínimo y vendemos con nombre y apellido.
Los terneros nacen en primavera sobre el bajo, al lado de sus madres, y no conocen otro alimento que leche y pasto durante sus primeros seis meses.
Tras un destete tranquilo, la recría avanza sobre pasturas polifíticas y verdeos, con pesadas mensuales que ordenan las tropas por ritmo de crecimiento.
Los animales se terminan sobre los mejores verdeos, hasta alcanzar el punto justo de grasa. Sin corral, sin grano, sin excepciones.
Viajan menos de una hora hasta un frigorífico habilitado de la zona, en tropas chicas y de madrugada, para llegar descansados y sin estrés.
Los cortes maduran veintiún días al vacío. Cada caja sale con el número de tropa y el potrero de origen impresos en la etiqueta.
«Nos comprometemos a devolverle al suelo más de lo que le pedimos, a dejar el agua como la encontramos, a que el bajo siga siendo de las garzas y los cuises, y a que quien compre lo nuestro pueda venir a ver cómo se produce, cualquier día, sin aviso. Si algún año no podemos cumplirlo, preferimos producir menos.»
Sí. Trabajamos con cajas de cortes seleccionados que entregamos en CABA y Gran Buenos Aires una vez por mes, y despachamos cereal a acopios y molinos de la región. Escribinos y te sumamos a la lista del próximo reparto.
Que nuestros animales se alimentan de pasturas naturales y verdeos de la estancia durante todo su ciclo de vida, sin encierre a corral ni terminación con granos. El resultado es una carne más magra, de sabor profundo y color intenso.
Los lotes de agricultura están bajo certificación orgánica desde 2019, auditada anualmente. La ganadería se maneja bajo protocolo de bienestar animal y pastoreo regenerativo, con trazabilidad completa de cada animal.
Recibimos visitas con cita previa: recorridas de campo, jornadas técnicas para productores y encuentros con cocineros y compradores. Coordinamos fechas por correo o teléfono.
En el kilómetro 84 de la Ruta Provincial 41, partido de San Antonio de Areco, provincia de Buenos Aires, a unas dos horas de la Ciudad de Buenos Aires.
Si querés comprar, distribuir, visitarnos o simplemente saber más sobre cómo trabajamos, escribinos. Contestamos nosotros, no un sistema.
CORREOcontacto@estanciapampadorada.pro
TELÉFONO+54 11 5278 4186
DIRECCIÓNRuta Provincial 41, Km 84
San Antonio de Areco, Buenos Aires, Argentina